miércoles, 15 de junio de 2011

Hazme lo que quieras


Retenme, átame a la cama, tápame los ojos, hazme lo que quieras.

Muerde mis pezones, desliza tu lengua por mi vientre, hasta rozarme por encima de la ropa interior, hoy no me la saques.

Toma mi cabeza y úsala, fóllame la boca, sin verte, sólo quiero escuchar tus jadeos.

Aléjate, déjame sola, que no pueda moverme, y vuelve, pronto, soy tuya, hazme lo quieras.

Ponme de espaldas, recórrela, mis piernas, juega entre mis glúteos, pero no con mi botón.

Muerde el interior de mis muslos, acaricia mis corvas, la parte interior de mis brazos.

Vierte aceite templado sobre mi espalda, masajea mi cuerpo, sube y baja por él, párate en cada latitud de mi globo terráqueo, en cada recoveco...

Y allí, donde Greenwich y el Polo Sur se cruzan, vierte más aceite y prepara mi recoveco más privado.

Córrete, ahí, en el rincón más privado de mi anatomía.

Córreme, así, sin tocar mi botón.

Hazme lo que quieras, soy tuya.

miércoles, 25 de mayo de 2011

1ª cita




Llegamos primero, como anfitriones que somos, y descubro el sitio, lo ha escogido él, y es exquisito, una cafetería moderna, papel pintado en las paredes, blanco y negro, luz baja, sillones y puffs bajos de piel blanca, música chill-out, lo suficientemente baja para oírnos, pero lo suficientemente baja como para que no nos escuchen…

Estoy nerviosa y ya excitada, espero gustaros, especialmente, a ti, preciosa, y no dejo de imaginarme cómo será tu cara al completo, sin censura, cómo serán los ojos que acompañen a esa boca sensual, esa lengua que imagino haciendo maravillas… Y apareces…

Apareces por delante de tu acompañante, exultante, risueña, nos reconoces y miras hacia atrás, y con una amplia risa te diriges directa hacia nosotros, confiada, preciosa, con un vestidito blanco que te sienta como un guante, dejando a la imaginación trabajar, dejando que mi cabeza recuerde lo que hay debajo y se imagine tocándote, descubriéndote…

Charlamos un buen rato, de todo un poco, hay buen feeling, se nota, nos hemos caído bien, a ellos los noto relajados, aunque cachondos, se les caen los ojos ante las dos morenas que tienen ante sí, pero relajados, sin marcar el territorio ni buscando ser el macho alfa… Y me relajo y puedo concentrarme en ti: en tus formas delicadas, en el moreno de tu piel, que encaja con el mío a la perfección, en la suavidad que intuyo a estos escasos centímetros que nos separan, en como sonríes, tímida a veces, en cómo me comes con los ojos en otras, sin perder detalle de mis formas, miradas furtivas a mi boca, a mis pechos, a mis piernas, hasta donde acaba mi vestido, imaginando sin duda lo que hay debajo… como yo del tuyo…

La conversación empieza a calentarse, poco a poco, levemente, preguntándonos sobre si solemos hablar mientras lo hacemos, te digo, preciosa, que si llegamos a hacerlo, no dudes en decirme qué y cómo te gusta, si más fuerte, más suave, o quizás más rápido, me encanta que den pistas… y el deseo cruza tu cara, la mía, estoy segura, hace rato que trasmite mis ganas.

En un momento, miramos a nuestros respectivos, supongo que buscando la aprobación, y según hemos quedado, a mi me dan la señal del OK, de que todo marcha y por él no hay problema… Y aprovechas para disculparte e ir al baño, y tu pareja, también aprovechando, va tras de ti al de caballeros… Nosotros nos miramos, no hablamos, te digo “Vamos??” y le pedimos la cuenta a la camarera y que nos vaya cobrando.

Cuando volvéis, estamos de pié, y sin mirar a otro sitio antes, te digo, a ti, preciosa: “Vamos??” te sonrojas un poco y me dices: “Claro!!” La cara de tu pareja es un poema, está deseando vernos, juntas…

El trayecto al hotel se me hace nebuloso, decidimos que ellos vayan delante y nosotras detrás, solas… Toco tu brazo, tu piel se eriza, deslizo mi mano, me encanta tu tacto, llego a tu cuello, tu cara, tus labios, y sin dudarlo me muerdes “Ahhh” Me has sorprendido, y me lanzo a tu boca, con besos suaves, delicados, secos, rozándonos los labios, la cara, oliéndonos, hasta que llega el primer mordisco, las bocas se entreabren y las lenguas juguetean… Inevitablemente mi cabeza se imagina mi lengua entre otros labios, más íntimos, más placenteros…

No sé muy bien cómo, quién ha llegado antes, pero nuestras manos se enredan en las piernas de la otra, se deslizan por ellas, subiendo, poco a poco, hasta dar con unos tangas ya notablemente mojados… Ambos.

Llegamos al hotel, la recepción se convierte en un suplicio, y en el ascensor nos enredamos nuevamente, ya, con un  aumento de la intensidad bastante importante…

En la habitación solo puedo pensar en una cosa… Ellos se sientan, con distancia relativa entre ellos, con diferentes perspectivos, y yo, sin más, me arrodillo en la tarima y te pido que te acerques, lo hace suave, lento, te acaricio los tobillos, subo tus piernas con mi lengua, primero una y luego la otra, hasta llegar al oasis, ese que llevo tanto imaginando en mi boca, bebiendo de ti hasta la última gota… Te huelo a través del tanga, con mi nariz lo toco y lo noto empapado, lo aparto ligeramente y cuelo mi lengua, despacio, muy suave, y tu suspiro me estremece, me alienta a seguir, y la muevo, arriba-abajo, y tu suspiro se convierte en un gemido, seguido de otro, tus manos en mi cabeza, enredándome el cabello… Mis manos en tu precioso culo, duro, terso y mi lengua deleitándose con nuevas formas, texturas, sabores y te corres y me lo dices y ansías hacerme tú lo mismo a mí…

Nos tumbamos en la cama, nos vamos desnudando, la imagen de tus pechos, de pezones inhiestos, me turba, me impulsa a lamerlos y morderlos como si no hubiese un mañana, te retuerces, suspiros y gemidos se entremezclan, y te toca.

Me besas todo el cuerpo antes de llegar ahí, para hacer eso que tanta curiosidad nos ha despertado, me lames, me saboreas, me sonríes y sigues, lento, suave, increíble, me encanta cómo me lo comes… y me corro… “Ya???” “Sí, lo sé” digo sonrojada

La tarde continua para nosotras dos, nos bebemos, nos comemos, acariciamos, sorbemos… yo encima, tu encima, de lado, 69… perdemos la noción del tiempo y nos quedamos extasiadas, en la cama, rozando nuestros cuerpos hasta que tu pareja se acerca, te besa y te dice: “Qtal?? A mí me ha encantado, verte así, tan cachonda??” y empieza a besarte y tocarte… Y yo me levanto, con un “me voy a la ducha” respondido con un sonido de aprobación, y una mirada a mi hombre “Vienes??”


Nos duchamos juntos, y hacemos el amor, lento, suave, o fuerte y rápido, me muerdes como con rabia, me besas con cariño, me follas como nunca, o como siempre, genial… Desde atrás, con el agua cayendo sobre nosotros, amarrado a mis pechos.... Tengo dos orgasmos más, tras los que llevaba con ella, hasta que finalmente te corres, me inundas, y nos besamos un rato, hasta que pasamos a un abrazo y te susurro: “Te quiero, maestro”


Virgi, por si lo dudas... te lo dedico, deseando que pueda cumplirse....

jueves, 19 de mayo de 2011

Villaconejos


De camino a nuestro destino veo el cartel, no puedo evitar leerlo en alto, nos hace gracia, siempre, buscando el matiz sexual... Seguimos camino a lo que podría llamarse el típico Domingo enamorado, enseñándome un sitio precioso, al solecito, de la mano, propio de una pareja que empieza...

Pero contigo (o será conmigo??) nada es típico y ya paseando entre jardines con siglos de historia, se me ocurren la cantidad de adulterios que se han planeado en esos bancos cuidadosamente separados, más sombríos y estrechos... Se me ocurren las citas fugaces en el césped cuidado, vestidos pero ardientes, calientes de tanta premeditación y planificación... Y todo eso se refleja en mi humedad...., y en mi cara???

Tomando el café, con tus miradas, tu pecho, tus hombros, la humedad va en aumento... Y decidimos ir a casa, sin más dilación, a encontrar eso que tanto nos gusta buscar juntos... Placer

Pero de vuelta nos topamos de nuevo con el cartelito indicador "Villaconejos", y te desvías en esa dirección... Inmediatamente me pides que te ayude con mi pantalón, que me lo baje un poco, y con él bajo el tanga, que se posan a mitad de tus muslos, y mientras buscamos avidamente un sitio donde estacionar sin causar accidentes, por despiste de los conductores, tu mano se cuela en mi entrepierna, y al ver como estoy, caliente, mojada, tu cara se hace vicio y te revuelves en el asiento mientras conduces... Llega mi primer orgasmo, rápido, magnífico, antesala de lo que vendrá...

No sin dificultad, abro tu pantalón, te acaricio, te estremeces, pero algo me dice que quieres más intensidad, y así, mientras conduces, te lamo, la beso, me como solo la puntita, la aprieto entre mis labios... Estás a mil...

Aparcas, me lanzo a por ella, la quiero entera en mi boca, en mi garganta, te gusta tanto que te ves corriendote por el asiento, y sigo degustándote, ahora con sabor a frutas, mientras me masturbas, me tocas, me corres con tus hábiles dedos... No aguanto más y he de follarte, sentirte dentro... Me siento en cuclillas encima tuyo, con los pies en el asiento y... te siento tan dentro... Tanto que a veces siento incluso una pequeña molestia, me llegas a las entrañas, nada grave, seguimos y seguimos, me corro y me corro...

Te lo hago ahora con la mano, rápido, como a tí te gusta, pero me dices: "ponte muy puta muy puta" y mientras tu sigues, yo me deslizo dentro de mí y mojo mi clítoris, me meto los dedos en la boca, me degusto, me los humedezco y vuelvo a frotarme, te miro con esa cara de vicio que tanto te gusta y que con tanta facilidad me pones... Nos corremos, esta vez sí, los dos al mismo tiempo...

Yo sólo me he quitado el pantalón, todo lo demás sigue puesto, tú, jijiji, ni eso...

La visita turística "típica" estuvo muy bien, pero la no típica, estuvo mejor... ¿¿Cuánto me queda aún por descubrir de la geografía de España??

jueves, 5 de mayo de 2011

SESIÓN... cruzada

Aquí os dejo con una dedicatoria super especial para mí, de la que, espero, sea mi primera chica... Ésta fue la foto que nos enviaron, la mejor de ellas... Me muero por tener entre mis labios ese pezón...




Según parece nuestras fotos también les dieron mucho juego a ellos... A ver si nos lo cuentan

Virgi, estoy deseando verte, tocarte, besarte, lamerte, comerte...ummm

Linko vuestro blog, de nuevo:  http://skorphio.blogspot.com/

miércoles, 4 de mayo de 2011

SESIÓN... de fotos, de sexo y mucho más



Te enseño las fotos de unos “amigos”, tienen un blog, y a mí me parece que ella está buenísima, sería el tipo de mujer con el que tendría mi primera experiencia “bi” La idea, en principio, no te hace mucha gracia, debes tener miedo a que me guste con ella... jejeje.

Vamos viendo fotos y comienzas a revolverte en el sofá, a mover las piernas, estás inquieto. En este tiempo me he dado cuenta de que muchas veces estos movimientos, son sinónimos de tu cachondez, por lo que intuyo una inminente erección. Poco a poco empiezas a tocarme, yo no hago mucho caso, te la sigo enseñando, tirando de fotos de archivo del blog, preguntándote sino crees que está buena, a lo que contestas, que sí, y tras tragar saliva, “sí, está bastante potente” Veo en tu cara que vas imaginando la idea de mis labios en sus pezones, mis manos tocando sus curvas, su piel tersa... mi lengua en su coño... Te sorprenden mis palabras, me preguntas si me veo comiéndoselo, te digo que sí, que totalmente, y tu cara cambia, empiezas a preguntarme cómo empezaría, dónde besaría primero. A cada una de tus preguntas, respondo, dándote detalles de cómo lo haríamos: desnudándonos una  a la otra, despacio, besando el cuello, la nuca, esos pezones que me vuelven loca, bajando por su ombligo, hasta finalmente sí, comérselo despacio, rozar sus labios mayores por fuera, mojándolos, haciendo un poquito de presión, separarlos ligeramente y deslizar  mi lengua entre ellos, hacia abajo, hasta notar su sabor, el de otra mujer, por primera vez...

Me desabrochas la camisa y empiezas a tocarme, por encima de las braguitas negras, delicado, suave, y, aunque desearía que me tocases más directo, poco a poco lo vas consiguiendo hasta que llega el primer orgasmo. La sonrisa de satisfacción en tu cara me hace comprobar, de nuevo, que lo que más disfrutas de esto es darme placer...

Sujetas las braguitas, metiéndolas entre mis labios, frotando mi clítoris, y de nuevo, aunque al principio se me hace un poco rudo y te digo que no llegaré, sí lo hago... Tú aún vestido y yo prácticamente también, casi sin tocarme, y ya me he corrido 2 veces... Esto promete, jeje

Te desnudas, me dejas en ropa interior, me haces fotos, con la idea de enviárselas a mis “amigos” del blog, te sientas en una silla, me haces caminar hacia ti como una perrita, te la sacas, me haces fotos con ella en la boca, entera metida, sólo el capullo, y sigo y sigo, y sufres y sufres, hasta que no puedes más y me llevas a tu cuarto...

Delante del espejo me desnudas, nos haces más fotos, me tumbo en la cama y me masturbo, más fotos, hasta que me pides que te cabalgue, empiezo y me frenas para hacer alguna foto más, pero sólo te da tiempo a un par de ellas, lo siento, mi ritmo se acelera y pierdes la concentración...

Ha sido un polvo increíble, con numerosos orgasmos, hasta que te corres y te quedas tendido encima de mí, exhausto y relajado... Y descubrimos algo, algo que seguiremos investigando... que aunque parecía que no tenía punto G, a pesar de tu empeño en la búsqueda, lo que he sentido hoy, cuando me penetrabas, encima de mí, totalmente plegada, con mis rodillas en tus hombros y el pompis en el aire... ha sido nuevo, una sensación totalmente nueva... Podría llegarme, a mí, algún día , el squirting???



Por supuesto esas fotos fueron enviadas, y, a cambio, recibimos otras... Chicos, si leéis esto, sabréis que es por vosotros... Me encantaría poder publicar una de las fotos dedicadas, aquí con un link a vuestro blog... Me decís algo, ok?.



lunes, 25 de abril de 2011

Sola


Así, como mucho, acabará mi día hoy... Aunque lo dudo


Hoy toca entrada breve... se me ha ido la inspiración. Llevo todo el día con sexo en la cabeza, con varias ideas de entrada para el blog... pero se han esfumado... no quedaremos.

Desubicada, perdida, así me he sentido durante estos dos meses en bastantes ocasiones, pero hoy es algo más...

La hoja de ruta que había encontrado ha desaparecido, sé que está, pero no la encuentro, algo habitual en mí, y que me hace sentir peor porque sé que no debería darle importancia, aparecerá, me digo... pero hoy no me consuela...

Rechazada, bueno, quizás no tanto, no ha sido tanto un rechazo como un aplazamiento... pero...

Pero hoy mi coño no se cree que no vayas a poseerlo, mi clítoris erecto no quiere creer que no vayas a rozarlo, mis músculos, a la espera de contracciones rítmicas, se quejan con agujetas por no darles más...

Pero hoy mi cabeza no lo asimila, no se cree que tras lo de ayer hoy te puedas resistir...

Pero hoy me duele, sin demasiada explicación, esta breve abstinencia de tí a la que me sometes.
¨

PD: Maestro, si llegas aquí, no digas nada, pienso en alto para mis lectores, esos anónimos a los que no pongo cara y que me acompañan en esta nueva andadura... No lo comentemos, omitámoslo, si podemos.
Esta entrada, por primera vez, es, para todos, menos para tí.

Y a tí, querido lector anónimo, hoy te pido, más que nunca, un breve comentario o saludito ;)

martes, 19 de abril de 2011

Consecuencias (2)




Salimos del restaurante, giramos la calle, hacia el coche, me llevas de la cintura, y, sin más, me apoyas en una pared, en plena calle. Nos besamos como la primera vez, lento, suave, delicioso, colocas mi flequillo dulcemente y me vuelves a besar, "estás preciosa, me ha encantado" me dices mirándome a los ojos " así me gusta" te digo, entre complacida y sonrojada... Cuelas tu pierna entre las mías y me rozas, me retuerces... En ese instante sales corriendo, me asusto, hasta que te veo, mirándome, con cara picarona... no me he dado cuenta, pero han salido de un portal y la puerta se cerró lento, tanto, que te da tiempo a pararla y colarte dentro. Me acerco con cara de incredulidad, pero tiras de mi mano y entramos.

Buscamos las escaleras, la bajada hacia al garage, y se apaga la luz... tus manos se cuelan bajo mi falda, mi humedad moja por encima de las medias, mis manos van directas a tu pantalón y las apartas, desabrochas mi camisa, botón a botón, sacas mis pezones, con el sujetador haciendo de balcón, los meneas, los muerdes, despiertas mis suspiros. Y me pones de rodillas, abres tu pantalón y la sacas, la beso, la lamo y no aguantas más y la metes en mi boca, tomando mi cabeza, y, por primera vez, me follas la boca con más descuido que delicadeza, mis ojos se llenan de lágrimas, alguna náusea contenida, y te corres, apretando mi cabeza, tirando de mi pelo,animal como nunca has estado... Me encanta que te corras tan rápido.

Me levanto y me abrazas, no sé cuanto tiempo, pero se hace eterno, me besas el cuello, la cara, me abrazas fuerte... hasta que noto que algo vuelve a la vida, tu también... bajas mis medias hasta donde las botas lo permiten, juegas mi clítoris, me corres con tus manos, mi barbilla apoyada en tu hombro, mi cara junto a la tuya, mis gemidos directos a tu oído.

Me das la vuelta, apoyo mis manos en la pared y me penetras desde atrás, no sin dificultad por culpa de las medias, pero una vez dentro, gracias a tus dimensiones, y una vez cogido el ritmo, follamos como locos, no sé tú, pero yo no sé ni dónde estoy, bombeas, fuerte, con una mano grapada a mi pecho y las otra entre mis piernas, con tu alfabeto Braille, tu técnica perfecta, haciendo que encadene orgasmos... hasta que se enciende la luz, yo subo mis medias y medio abrocho mi camisa, mientras tú abrochas tu pantalón, voces se escuchan de fondo, una pareja, se escuchan los tacones de ella... Salimos apresurados del portal, cruzándonos con la pareja, que nos mira extrañados...

El coche se convierte en un suplicio que deseamos que acabe, mi mano sobre tu pantalón, ocultando tu verga dura, palpitante, tu mano a tientas en mí, y me dices "Sácate las medias" Te miro extrañada, pero sí, nos dará tiempo. Bajo una cremallera, saco una bota, hago lo mismo con la otra, mientras tú no pierdes detalle, deslizo mis medias hasta los pies, y libero mis piernas... Tiras del tanga, te ayudo y me lo saco... Colocas de nuevo tu mano en mi clítoris, empapado, mientras yo coloco, como puedo, mis botas para poder salir del coche cuando lleguemos.

Llegamos a tu casa, directos a la habitación, delante de tu espejo, tras de mí, levantas la falda, quedando mi sexo expuesto, me quitas la camisa, el sostén, y te deleitas, con mi imagen, desnuda, con el suave ante hasta más allá de mis rodillas, nada más. Así, con las botas, me empujas hacia la cama, me quedo boca abajo, te escucho desnudarte, tocas mi espalda, desde la nuca hasta los glúteos, varias veces, hasta que te acercas con un dedo a la puerta trasera, jugueteas, como pidiendo permiso, yo me callo, sólo jadeo, lo entiendes, apuntas y te cuelas, estoy tan cachonda que entra perfecta, lo notas y te vuelves loco, bombeas muy fuerte, tu vientre contra mis nalgas toman el silencio de la habitación, y, al borde del orgasmo, tiras de mi hacia atrás, para no perder detalle de mi cara...

Te caes, exhausto, encima de mi, noto tu peso, leve, rozas mi piel, el ante, y me susurrás que la próxima cita con estas botas la planearás tú...


 Lo que tú digas, maestro, lo estoy deseando

jueves, 14 de abril de 2011

Últimas compras, y consecuencias

Eres un macho alfa, un jefe de la manada, te gusta marcar la diferencia, notar cómo me miran y saberme tuya, estoy contigo y ninguno más. Se te nota y me lo has confirmado... hoy lo vas a disfrutar, me pondré preciosa, impresionante, para ti, a tu total disposición, y los demás lo van a notar.

Hemos quedado tarde, más de lo habitual, no te ha hecho mucha gracia, me he reído por dentro, luego lo entenderás, el modelito escogido no es apto para la luz del día...

Ritual acostumbrado: depilación integral, exfoliación en la ducha, y, con el cuerpo aún mojado, aceite seco con mi perfume, que se impregna desde mi cuello hasta la punta de mis pies. Conjuntito negro, encaje, camisa blanca, minifalda negra, y las botas nuevas... Mezcla explosiva, sexy, me miro al espejo y no sé si seré capaz de salir así, aunque con el toque elegante de la camisa espero no caer en lo vulgar. Pelo como siempre, largo, suave, ligeramente ondulado y con el flequillo de lado, perfumado.

Quedamos donde siempre, pero te pido que me esperes fuera del coche, apoyado en él, de espaldas en sentido a dónde vendré yo, así, lo primero que intuirás será el ruido de mis tacones, seguido por mi perfume, para finalmente, tras tocarte, te giras y me ves.

Un latigazo recorre tu cuerpo y tu cara, noto como tu temperatura aumenta en un segundo... Me follabas aquí mismo, sin más dilación, normalmente disimulas bien, pero esta vez te he descolado. Me tomas la mano, me acercas a ti y me besas, un beso apretado, de labios cerrados, lleno de tensión, tu mano en mi cintura me aprisiona, la bajas, despacio, y paras, justo a tiempo, sin llegar a que la espalda pierda su nombre.



Me separas de ti, me das una vuelta, me miras a los ojos y dices: "Buffff" mientras te muerdes el labio, "Te gusta?" "Bufff" No puedes pensar demasiado, me encanta...

Subimos al coche, vamos a cenar, no sé a dónde, pero ha quedado claro que debe ser un sitio medianamente elegante, en el que no te vayas a encontrar, al menos en principio, a nadie conocido. Pero que haya gente, un detalle importante.

Durante el trayecto te concentras, pero alguna mirada furtiva se te escapa, a mis piernas, cubiertas de ante hasta la mitad, dejando unos tres dedos de media negra, hasta llegar a la tela de la falda. Poco a poco vas desgranando los detalles de mi modelito, en especial de las botas, doce centímetros de tacón con plataforma semiescondida de dos, cincuenta y siete centímetros de ante negro, suave y fino, terminados en una preciosa suela roja, que gritan sexo sólo con verlas. Deslizas tu mano, sin mirarme y tocas el ante, suave, lo acaricias, y tragas saliva, tu nuez se mueve mostrando tu agitación.



Llegamos, un italiano, me gusta, elegante, entramos con tu mano en mi cintura, marcando el territorio, y nada más cruzar el umbral de la puerta, las miradas se nos clavan, el camarero, la gente en la barra, el que nos indica la mesa, ellas, con envidia hacia mi y curiosidad para ti, ellos, a mí con deseo y a tí con devoción, como un alumno a su maestro.

Los nervios me recorren, no se muy bien qué siento, pudor, morbo, exposición, mezclado con orgullo y satisfacción, está saliendo según lo esperado. Me siento tu putita, y, aunque es extraño, supongo que es lo que buscaba.

Cena deliciosa, Lambrusco, conversación nerviosa, miradas intrépidas, bastante fuera de lo normal, como todo esta noche. Deseamos irnos, los dos, se nota, se palpa.

Salimos, rodeados de una bruma de miradas y murmullos según nos movemos, y antes de cruzar la puerta, descarado, para todos, deslizas tu mano, desde mi rodilla, rozando el suave ante, la delicada media, por debajo de la falda...



Y sí,


efectivamente...


estoy mojada.

jueves, 7 de abril de 2011

Ganas




Desde esta tarde las tengo. Escribiendo una entrada para el blog, pensando en ti y en lo que me gustaría que me hicieses, me caliento, me pongo a tono, y no son ni las 6 de la tarde. Humedad en mis bajos…

Por suerte me llamas, quieres que quedemos, genial, sé que me lo pasaré genial, cómo siempre contigo. Llegas, y nada más verte, pienso en decirte: Mira. Y enseñarte lo preparada que estoy, pero me aguanto.

Vamos a tu casa, hacemos la cena, y con cada beso, abrazo, caricia, sólo puedo pensar en que folles, en comértela… pero me aguanto.

Cenamos, te tengo tan cerca… poco a poco vas notando cómo estoy, mi cara te lo va diciendo, hasta que directamente me lo preguntas, no sabes si recoger o si follarme directamente… Ven, vamos, mejor…

Según nos desvestimos más y más tu orgullo se crece, de ver cómo tienes a esta señorita, deseando que se la metas, lejos de toda compostura. Me devoras, me retuerces, y sin más esfuerzo llega el primero de una lista que no contaremos, al menos yo, siempre me pierdo.

Sigues con tus dedos mientras yo te desenfundo, no aguanto más, me acerco a tu oído y susurro: “Métemela ya, por favor”. En otras ocasiones te hace gracia y me dices que te lo repita, vacilándome, pero ésta es distinta, te ha puesto tremendamente mi susurro… súbitamente, saltas a la mesilla, te preparas, y… dentro, muy dentro, profundo, lento.
Me colocas a tu antojo, piernas estiradas, flexionadas, encima de tus hombros, da igual, hasta que te apetece verme, susurras: “Cabálgame”.

Dicho y hecho, sabes que en esta postura, una vez que empiezo, no paro de correrme, viene uno, otro, baja un poco y vuelve a venir. Disfrutas de mis caras casi tanto cómo de lo que hacemos, a veces diría que incluso más… Sigo y sigo, hasta que el cansancio me llega, y aunque podría seguir y seguir, mi ritmo se ralentiza y no te correrás… “Cómetela” Sonrío, me gusta que me lo pidas… Y te encanta, tus gemidos llenan la habitación, me agarras del pelo cómo una bestia, “Que bien la chupas” Y aunque no termino de creérmelo, me hace gracia y me motiva, mi mano con un ritmo frenético hasta que explotas en mi barriga…

Sigo calentísima, y lo sabes, acercas tus maestras manos y… uno más, antes de la relajación máxima, tanto física como mental



PD: si creyese, daría gracias al cielo por lo bien que estamos hechas las mujeres… todo hombre debería experimentar, al menos una vez, lo que es ser multiorgásmica… Increíble. Desde aquí, gracias a todos los grandes amantes que, aunque no son muchos, en ellos sí que creo, gracias porque con vosotros en más fácil ;)

viernes, 1 de abril de 2011

Calor Primaveral


Acabo de salir de la ducha, hemos quedado, una noche más, vendrás a buscarme en tu coche. Me pongo el tanga y noto que lo mancho, llevo todo el día pensando en esta noche y estoy húmeda, o algo más... Me pongo el sujetador, el vestido, las chanclitas de dedo, y listo! Como me gusta el calor, en un segundo estás lista. Me voy a maquillar, poquito que con este calor... Tu llamada: "quedamos antes?" "Perfecto" "En 5 min estoy ahí"

Cojo mi bolso, me agacho, y noto de nuevo como mojo mi tanga... cojo otro y lo meto en el bolso, creo me va a hacer falta... En el ascensor se me cruza un cable y decido sacármelo, total, para mancharlo, me lo quito. Salgo del portal y te veo, sonrisa de oreja a oreja, te gusta este vestido, verás lo que te espera...

-Hola
-Hola, qtal?
-Bien, ahora mejor... y tú?
-Caliente

Me miras entre perplejo y complacido, tomo tu mano y la llevo directamente a mi entrepierna

-No llevas nada??? Bufffff
-Ya toca que me enseñes a dónde van las parejas de este pueblo, no?
-...
-Vamos, anda

Conduces rápido, sin mirarme, alternando entre mi coñito y la palanca de cambio, estoy empapada. Deduzco que estamos en una especie de polígonos, sólo hay empresas y más empresas. No pasa mucha gente, perfecto...

En cuanto aparcas me pongo de rodillas en el asiento girada hacia ti, y mientras desabrocho tu pantalón, tú recuestas el asiento, tu polla salta y te la como con ansia, con brío, te deshaces, gimes, bufff, te encanta, intentas tocarme tú a mí, pero pierdes coordinación y desistes... Te dejas hacer, me coges del pelo, empujas suave mi cabeza, se me pone el coño a mil de sentir lo caliente que estás...

-Como sigas me corro
-Dame un condón, te quiero dentro ya

El descanso para el condón, mientras me vas tocando, te relaja un poco, pero no importa que dures poco, yo no voy a tardar nada, y me encanta sentir como te corres dentro. Echas el asiento para atrás de todo y te monto, como una salvaje, me aprieto contra tí para sentirla más dentro, del todo, mi cuerpo contra el tuyo, intenso, me aprietas contra tí, muerdes mi cuello, tu pubis roza mi pubis y me voy... una, bajo el ritmo, el orgasmo me relaja y voy más lento, pero... otro, me miras deleitándote con mi cara, te encanta verlo, saber que tú provocas tanto placer, acelero de nuevo, y te corres tú...

Tras un ratito, saco del bolso el tanga limpio, y te digo:

-Qué, a dónde me ibas a llevar??

Reímos como dos niños, la noche sólo ha empezado...

miércoles, 30 de marzo de 2011

Shhhhhh....



Por primera vez voy a ir a tu casa en mi coche, tú me esperas allí para vernos, y no iremos juntos como hacemos normalmente. Estoy algo nerviosa y no sé muy bien porqué, pero supongo que cómo sé que te gustan las sorpresas, seguro que tendrás algo preparado...

Te timbro y me abres, sin preguntar quién es o decir nada. Cuando llego a la puerta, está abierta, con las luces apagadas, así que entro y cómo siempre, voy a tu habitación para dejar el bolso y el abrigo. Dudo si encender o no la luz... la enciendo, no estás, y veo encima de la cama una cajita con una hoja al lado, la leo: "desnúdate, ponte TODO lo que hay en la caja y espérame en el salón, de pié, con la luz apagada. Prepárate..." Una descarga recorre todo mi cuerpo, mi clítoris palpita y me siento mojada al instante. Empiezo a sacarme la ropa, nerviosa y con algo de prisa, mientras voy abriendo la caja... Unas medias negras con blonda de encaje y un antifaz, el mismo que dejé en tu casa el otro día. Me pongo las medias cuidadosamente, son super suaves, me miro en tu espejo, y aunque algo vergonzosa, me gusta lo que veo. Coloco el antifaz en mi frente, es precioso, rojo y negro de encaje, en el salón me lo pondré... Me calzo unos salones negros de taconazo infinito, no has dicho nada, pero creo que no te disgustará...

Salgo de la habitación despacio, sin hacer mucho ruido, enciendo la luz del salón, no estás, la apago y entro un poco, no sé muy bien donde esperarte, me quedo de pie junto a la mesa, bajo el antifaz y no veo nada... Respiro hondo, así en silencio, no sé cuanto tiempo pasa, no hace frío, hace rato que has puesto la calefacción, pero mi piel está tensa ante una inminente caricia, mi oído por cualquier mínimo ruido, mi olfato... mi olfato es lo primero que te siente. No he oído nada pero ya te huelo, no sé dónde pero ya te huelo, ese perfume que me vuelve loca, el de la segunda cita... "Maestro?"  "Shhhhhhhhhhhhhhh"  Susurrás detrás mío, en la puerta del salón, escucho cómo enciendes la luz, te acercas, noto tu nariz en mi nuca, "Que bien hueles, me encantas" Rozas mi cuerpo con un dedo, desde la cintura hasta la pierna, dónde empieza la media, "Estás increíble" "Gra..." Me callas con una mano, suave y me susurras al oído: "Hoy quiero que estés muy calladita, cómo si hubiese gente en casa, niños pequeños que no pueden enterarse de lo que hacen los adultos" Otro latigazo recorre mi cuerpo, cómo sabes encenderme... Me susurrás en el otro "Y quédate quieta, haz lo que te pida, pero sólo lo que te pida, prohibido tocarme, vale?" Te ríes, lo noto, asiento y nos reímos los dos.

Me besas en la nuca, sin tocarme, suaves piquitos de niño, recorres mis hombros, bajas por mi espalda, besándome, poniéndome la piel de gallina. Te alejas ligeramente, para verme mejor, y Zas! un cachetito en el glúteo, y un mordisco justo dónde me has dado, seguido de otros cuantos, pasando al otro glúteo y haciendo lo mismo, mordiéndome suavemente sin tocarme... Rozas mis piernas lateralmente, dibujas círculos en ellas, por encima de las medias, juegas con el encaje, pero no me las quitas, te acercas a mi oído y me dices: "Quiero sentir cómo me follas con ellas, que roces todo mi cuerpo con algo tan suave" Te alejas...

Me besas en los labios, mordisquito y lengua, besos profundos, con ganas, excitados como estoy yo. Tocas mi rajita, la rozas sin abrirla y me tengo que contener para no soltar un gemido "Shhhhhhhhhhhhhhhh, tranquila..." Me abres, tocas mi botón y me doblas de placer "Wow, estás calentísima..." Metes un dedo, otro, y con la palma me masajeas... Me corro, no aguanto más, me tiemblan los tobillos encima de estos tacones, me agarras con la otra mano y me dices "Suave cielo, lo que te queda hoy... Ven" Me tomas la mano y me llevas contigo, poca distancia y mientras me dices " Y esos tacones, no te los había visto nunca... Preciosos..."

Me pegas a una pared, te tengo en mi espalda, con la cara y las tetas notando frío, y sin previo aviso la metes, dos veces suavecito, y aceleras, gimes en mi oído, contenido, pero sé que estás deseando meterla a fondo, y lo haces, ritmo frenético. Desde atrás, me estrujas los pechos, aprietas estos pezones empitonados por la pared... y nos corremos, juntos, me encantas... Te quedas un ratito así, con tu cabeza en mi hombro, abrazándome, besando mi espalda, y susurrás: "Has sido buena, calladita, te mereces algo... quieres que siga??" "Sí, por favor..." "Shhhhhhhhhhhhhhhh"

Te alejas, me miras de nuevo, " Con esos tacones me quedas perfecta para follarte de pié, podríamos cambiar, pero, sería una pena..." "Vale" "Shhhhhhhhhh, no digas nada" Me agarras el culo, lo apretujas, lo abres, deslizas tu mano, la empapas en el coño y la mueves hacia ti, me rozas, me deshago... Rozas mis piernas desde el tobillo, con las medias, las separas y tiras de mi culo hacia atrás, separas mis nalgas y noto tu aliento, caliente, tu lengua, de arriba a abajo, follas mi culo con ella, despacio, círculitos concéntricos que me vuelven loca... Escucho cómo abres el lubricante, un magnífico olor a fresa, y te diriges a la caverna más privada, despacio, empujas y se me escapa un "Ahhh" "Tranquila, muévete tú, cuando puedas" Agarro sus glúteos y los empujo ligeramente hacia mí, el cuela su mano y masajea mi clítoris, me pierdo, y entra, toda, "eres increíble, me encanta, cómo te entra, toda, apretadita..." Empezamos a subir el ritmo, caricias, besos, me corro varias veces, me muerdes... hasta que la sacas, y haces que me incline y te corres sobre mí, llenando mi espalda y mi culo de tu semen caliente, abundante...

Me quitas el antifaz, y me besas, suave, fuerte, me abrazas, rozas mi piel, y me susurras: "Me encantas, valiente"

martes, 29 de marzo de 2011

Mi regalo...

Hoy es tu día y no quiero comprarte nada material, pero sí hacerte un regalo. Es una tontería, pero creo que te va a gustar. Es un poco egoísta por mi parte, ya que seguro que a mí también me encanta, y, después, lo vamos a disfrutar los dos.

No es un regalo al uso, de esos que abres sin más, lo ves y te gusta o no, no es un objeto, es una acción, para lo cual he de comprarte un utensilio, que irá en un paquete, pero el regalo real, pasará por tu cabeza en cuanto lo veas, cómo un flechazo, que espero también pase por tu cuerpo hasta tu parte más viril.

Acondiciono tu habitación, coloco la silla, me preparo, te busco en el salón y te tapo los ojos, ese antifaz para dormir que ya sabías que tengo, ha llegado la hora de usarlo. Te dirijo a tu habitación, a tientas, nervioso, te siento en la cama, descalzo tus pies, desabrocho tu camisa, lento, muy despacio, rozándote con cada gesto; tus otros sentidos, privados de la vista, se agudizan, cada caricia es más intensa, tu piel se eriza, cada pequeño susurro resuena y permanece en la habitación por el silencio existente. Despojado de tu camisa, te quito los pantalones con la misma delicadeza, rozando tus piernas de principio a fin, pero, por supuesto, tu boxer permanece, con la tienda de campaña montada, lista para que pasemos la noche juntos.

Ha llegado el momento, poso la cajita sobre tus piernas y te invito a abrirla con tus manos. Te ríes, sonríes con cara pícara, nervioso y cachondo, y consigues lo mismo en mí. Abres la caja y encuentras el utensilio, lo tocas y no lo ubicas del todo, una pieza de plástico, duro, ni muy ancho ni largo... “Qué es?” Me preguntas, jijiji, me río y no contesto... Sigues tocándolo y veo que empiezas a ubicar qué podría ser, “Para” te susurro al oído.


 
Apago las luces, quedando la habitación en una penumbra casi plena, he dejado sólo dos velas, para que veas, pero con dificultad, me siento en la silla y te pido que te destapes los ojos pero que no me mires a mí, sino primero hacia el objeto que tienes en las manos. Al verlo, la risa malévola termina de dibujarse en tu cara y me miras. Estoy sentada en la silla, frente al espejo de espaldas a ti, nos miramos por el reflejo y reímos, la mirada se desvía a mi entrepierna, cuidadosamente cubierta con mis manos para que no lo veas... Te acercas y las retiras, sobre mi pubis una montaña blanca... Me miras extrañado, lo tocas y conoces la textura pero no la ubicas, te acercas la mano a la cara, y esperando un olor químico que no encuentras, me miras preguntando con los ojos, "Pruébalo" Y descubres el delicioso sabor de la nata montada... Te lanzas a comernos pero te freno, la nata es la improvisada espuma de afeitar, que, cuando termines de atusarme, no dejará restos ni sabores, y podremos seguir, sin interrupciones, directamente...



No puedes evitarlo, y saboreas un poquito de la nata, me retuerces, la situación ya me ha calentado, te levantas y tomas el utensilio, una mini-cuchilla especial para la línea del bikini, que según me comentas, te ha hecho mucha gracia y no sabías que existían. Tengo todo perfectamente depilado excepto la parte más superior, por encima de los labios, de forma que vas a poder dejarme una rayita fina, intentar una forma original o rasurarme del todo y verme por primera vez como a una jovencita, que elegirás???

Lo haces muy delicadamente, sabiendo que esa zona da un poco de miedito, cuando terminas el diseño, retiras el exceso de nata y vello, y me rozas con los dedos entre los labios... Hiervo, empapo, me ha puesto a mil la situación, y así, sin moverme de la silla me lo comes como nunca, en una mezcla dulce y salada, que según dices, resulta deliciosa... para mí sin duda lo ha sido.

Espero que te haya gustado tu regalo, depilar este coñito como si fuese a un concurso...


CONTINUARÁ

jueves, 24 de marzo de 2011

Primer trío... Así me lo imagino




Ella y yo nos besamos, tímidas, expectantes, cómo es besar a una mujer?? Suave, dulce. Le mordisqueo la barbilla, despacio, bajo por cuello, lo recorro con pequeños besos, de lado a lado, mi lengua dibuja un collar alrededor de sus clavículas. Muevo un tirante del vestido, el otro, dejo esos preciosos hombros al descubierto, bajo el vestido hasta la cintura. Descubre unas tetitas preciosas, con unos pezones que miran al techo, invitando a pasarles la lengua, suave, mojándolos, succiono, muerdo levemente, me encanta.

Miro hacia él, se le nota cachondo, no se toca de manera evidente, sólo desliza la mano por encima de su pantalón de vez en cuando. Nos mira, se le enciende la mirada y nos hace gesto parece acercarse, nosotras reímos, nos miramos y le decimos que no con la cabeza, que aguante un poco, después tendrá lo suyo.

Volvemos a lo nuestro, está buenísima, con el vestido haciendo de faldita, no puedo resistirme y se me cuela una mano por debajo, la rozo por encima del tanga, percibo una humedad que me pone la piel de gallina, soy yo la causante de esa humedad, y me encanta. Deslizo ligeramente el tanga y cuelo un dedo, suave entre sus labios, resulta curioso tocar otro coñito, caliente, mojado. Besando sus pechos, bajo por su vientre, se nota que tiene cosquillas porque se tensa, pero en cuanto me acerco a la zona púbica, esa tensión se convierte en un suspiro, un suspiro de no pares, de sigue así que vas perfecta. Arrastro su vestido, liberando sus caderas, sus piernas, su culito buenorro, lo veo, un coñito depilado, húmedo, diciéndome “cómeme” entre suspiros.

Él se mueve, coge su silla, y se pone más cerca, no lo suficiente cómo para tocarnos, pero sí para deleitarse mejor con la escena: otra mujer comiéndole el coño a su chica, y le está encantando cómo si fuese el mismo. No aguanta más y se desnuda, dejando su maravillosa herramienta al descubierto. No sé si ha sido a propósito, pero consigue que me acelere y quiera correr de gusto a su chica, para acto seguido, hacer lo propio con él.

Bajo el consentimiento explícito de ella, cambio de pareja, ahora es ella la que me dice: “quiero verlo” y me invita con un gesto a degustar el segundo plato, que no por conocido, menos gustoso. Mientras me deleito lamiéndola, mojándola, besándola, metiéndomela enterita en la boca, ella se acerca y le besa en la boca, un beso profundo, apasionado, que termina con un dedo de él dentro de ella, mientras yo sigo comiéndole.

Se miran, y sin decirse nada parecen entenderse, ambos hacen que me levante y me acercan a la cama, entre los dos me van desnudando, besándome, mordiéndome cada uno en una parte de mi cuerpo, y noto como mi rajita se inunda de las ganas de seguir. Ahora es ella quien se acerca a mi, me lame, me toca, me enloquece y le dice: “dale un poco, cari, que lo está deseando” Me río, colorada, pero tienen razón. Ella nos mira, tocándose, en ocasiones ayudada por mis manos, cuando puedo concentrarme lo suficiente, y no despistarse con el embiste de la fiera que tiene por pareja. Tras correrme un par de veces, de forma rápida y sin esfuerzo, creo que ha llegado la hora de lo que he venido imaginando.

Están de lado, él detrás suya, la penetra desde atrás, y yo, con los pies en el cabecero y la cabeza a la altura de su pubis, le como el coño despacio, en un amago de 69, ya que ahora es ella la que debe disfrutar, por partida doble, por dejarme disfrutar de este momento. Entre los dos, como el relleno de un sándwich, la llevamos a un profundo orgasmo, lento, rico, interminable, él dentro suya y mi lengua en su botón más sensible.

Terminamos las dos, comiendo una y otra alternativamente, hasta que el se corre, con la imagen de dos mujeres disfrutando con su polla en la boca, sobre nuestros pechos.

El que crea que tres son multitud, es que no ha probado esto…

                                                                                                                  

Entrada de dedica a la pareja de un gran blog, Virgi&Skorphio, que habéis sido la fuente de inspiración. ( http://skorphio.blogspot.com/ )

miércoles, 23 de marzo de 2011

Las noches... en Campo Real





Iba a ser una aventura, una experiencia, la primera de esta nueva chica. Tenía claro que tenía que ser contigo, y sólo puedo reafirmarme. Esa noche se ha convertido en una serie de magníficos encuentros, cada uno mejor que el anterior y que por lo que pinta, no creo que terminen pronto.

La primera noche, tu olor, el corte de estar con un desconocido, esta visita inoportuna que aparece inusualmente pronto, casi jodiéndonos los planes. Te veo, y me gustas, y me intimidas con tu mirada intensa, perpetua, te gusto, me gusta gustarte. Aún no me has tocado y ya estoy que me salgo. Más deseo?? Yo, sin duda. Tu espejo, tus miradas voraces, mi cara, es cierto, que cara se me pone!! O me pones, Maestro. Te cuelas por todo mi cuerpo con facilidad pasmosa, da igual por delante que por detrás, por arriba o por debajo, me pones tanto y tan bien que se me olvida todo. Tu brazo sobre mí por la noche, me extraña, y me encanta…

La segunda, tras sentir que me deseas rodeados de gente, cada vez me gustas más, esa sudadera que me encanta, sabiendo, claro, lo que hay debajo. Ya no hay nervios, ya no hay prisas… Ni tampoco sueño

La tercera, y no definitiva, estoy segura, increíble, no sé cómo lo consigues pero cada noche te superas, me entran dudas de quién hace más meigallos… Tus palabras, tus miradas, hacen que esta noche sólo desee sentirte todo en mi de nuevo.

No ha sido muy explícita esta entrada, pero es lo que tiene, me has follado, estupendamente, no sólo el cuerpo, también la mente.

PD: celebro tu vuelta al blog, no dejes de hacer lo que tan bien se te da…

viernes, 18 de marzo de 2011

No me has dejado dormir

Me da la sensación de que ayer te dejé un poco a medias, me dejé hacer, pero no te ayudé mucho a tí. Lo siento, decirlo me cuesta, será cuestión de práctica, pero sí te puedo escribir todo lo que te habría dicho.

Me muerdes, sigo de lado, contigo detrás mío, me muerdes el cuello, la nuca, la espalda, me arqueo, me doblo, suspiro, gimo, me agarras los pechos, fuerte, los sobas, me coges los pezones, erguidos como nunca. Noto tu paquete rozándome las nalgas, estoy deseando sentirla. Deslizas las manos, me sigues mordiendo, me rozas por encima de la ropa interior, siento un poco de apuro de lo mojada que estoy, qué pensarás!? Me siento ahí, Dios, no voy a tardar nada, y pierdo el control... no puedo esperar más.

Te toco, por encima del boxer, menudo bulto, está durísima, puffff, me pongo mala, la saco del boxer, y la noto, caliente, enorme, palpitante, bombea rítmicamente.
Sigo de espaldas, noto tu respiración, en mi nuca, se me eriza todo el cuerpo, suspiros, gemidos, respiración entrecortada, se mezclan con el, ya evidente, olor a sexo. Me ayudas con tu boxer mientras yo hago lo propio con mi tanga, y...noto tu verga entre mis nalgas, entre mis piernas, palpitante, casi tanto como mi clítoris, nos movemos despacio, rítmicamente, no puedo más.

Me tocas justo ahí, perfecto, dos movimientos y no puedo, un latigazo por todo el cuerpo y tus dedos en mi boca, intentando q baje el volumen, pero... me sigues tocando, y otro, bufff, explotas mi capacidad multiorgásmica.

Necesito sentirla, ya, me giro, te beso, te muerdo, mientras la toco, tus huevos tensos, durísima. Bajo por tu pecho, con mis besos, mi lengua, mini mordiscos, te recorro. Con las manos tenía miedo a hacerte daño, pero con la boca no, bien ensalivada no habrá problemas. Te lamo, palpitas, me meto la punta, despacio, palpitas de nuevo, un poco más, y toda, o al menos todo lo que puedo... Me agarras del pelo, y aprietas ligeramente, me coges la cabeza, hacia ti, firme pero suave, solo un segundo, y me dejas claro cuanto deseabas esto... Me excito más, imposible...

No puedo más, lo sabes pero quieres que te lo diga, te lo repito, nos colocamos como antes, de lado, y entras, ENORME, me tocas un poco y allá voy, no aguanto nada. Me pierdo, sigues, bombeas, me aprietas, me muerdes, no se cuántos, pierdo la cuenta, o quizás ha sido uno largo y continuo, salto de uno a otro y no puedo pensar en nada más. No sé cuanto hemos durado pero me dices: "me corro", "y yo", "ya, ya lo sé, cuántas?" No digo nada, yo tampoco lo sé, y te quedás así, pegado a mí, en mi espalda, rozando mi cuerpo erizado...será una noche larga, de esas en las que el sueño no aparece...


Espero no haber hecho demasiado ruido...